Repuestos de electrodomésticos que ya no se venden
Mandos, cajetines, enganches de puerta, aspas y soportes de lavadoras, lavavajillas y frigoríficos: qué se puede imprimir, con qué material y qué no.
Un electrodoméstico se tira, casi siempre, por una pieza de plástico. El motor aguanta, la electrónica aguanta, y lo que cede es el enganche de la puerta, el mando que se ha redondeado por dentro o el soporte del cajón. Es exactamente el escenario para el que la impresión bajo demanda existe.
Las piezas que más nos piden
- Mandos y ruletas de lavadora, horno y vitrocerámica. Casi nunca se rompe el mando: se redondea el estriado interior y deja de agarrar el eje. La copia se hace con el estriado nuevo.
- Enganches y pestañas de puerta y de tapa. La pieza que hace clic y mantiene la puerta cerrada.
- Piezas del cajetín del detergente: la tapa, el sifón, la guía por la que desliza.
- Soportes, guías y topes de bandejas y estantes de frigorífico. Los que se parten al sacar la bandeja llena.
- Ruedas y patines de las cestas del lavavajillas, que se pierden de una en una.
- Aspas, tapas y vasos de accesorios de batidoras y robots de cocina descatalogados.
- Filtros, rejillas y embellecedores de campana extractora y de secadora.
El calor manda en la elección de material
Dentro de un electrodoméstico hace más calor de lo que se supone. Un mando de horno o de vitrocerámica está pegado a una fuente de calor permanente, y ahí el ABS es lo único razonable. Un mando de lavadora o el soporte de una bandeja de frigorífico están fríos, y el PETG hace el trabajo mejor y más barato. Si no estás seguro, la pregunta correcta no es qué material quieres, sino a qué temperatura llega la zona: dinos eso y lo elegimos nosotros.
El mando redondeado, en detalle
Merece su propio apartado porque es, con diferencia, la pieza número uno. El eje del aparato tiene una forma — una D, un estriado, una cruz — y el mando tiene el negativo. Con los años el plástico cede y el mando gira en vacío. Lo importante para copiarlo no es el mando: es el eje. Fotografía el eje del aparato de frente, mide su diámetro y el ancho del plano si tiene una cara plana, y con eso el encaje sale nuevo y apretado, no como estaba el día antes de romperse.
¿Vale la pena imprimir la pieza o compro el electrodoméstico nuevo?
La comparación honesta es entre el coste de la pieza y el del aparato entero, no entre la pieza impresa y el recambio original que ya no existe. Si el aparato funciona bien y lo único roto es un trozo de plástico, la cuenta sale casi siempre a favor de repararlo — y además evita tirar una máquina que funciona.
¿La pieza impresa aguanta el agua del lavavajillas o la lavadora?
El agua no es el problema: ni el PETG ni el ABS se degradan con ella. El problema es la temperatura, y por eso el PLA queda descartado en cualquier ciclo caliente. Una pieza de PETG o ABS aguanta bien la humedad y los ciclos de un lavavajillas o una lavadora.
¿Necesitáis la marca y el modelo del aparato?
Ayuda, sobre todo para buscar si ya existe un despiece o un modelo 3D publicado, pero no es imprescindible. Lo que hace falta de verdad es la pieza rota o sus medidas: se copia lo que tenemos delante, no una referencia de catálogo.