De un logo a una pieza impresa: qué archivo hace falta
Por qué un JPG no sirve, qué es un vectorial y cómo se convierte un logo plano en un objeto con volumen que se puede imprimir.
La pregunta llega casi todas las semanas: "os mando el logo y me lo imprimís, ¿no?". Sí, pero depende mucho de en qué formato llegue ese logo, y la diferencia entre un archivo y otro puede ser media hora o media jornada de trabajo.
Píxeles contra curvas
Un JPG o un PNG es una cuadrícula de píxeles de colores. No sabe dónde acaba tu logo: solo sabe que este punto es naranja y el de al lado es blanco. Un SVG, un AI o un PDF vectorial guardan otra cosa: las curvas del contorno, como ecuaciones. Para imprimir hace falta ese contorno, porque el contorno es lo que se convierte en la pared de la pieza.
| Lo que tienes | Sirve | Qué pasa |
|---|---|---|
| SVG, AI, EPS, PDF vectorial | Sí, directo | Se extruye y ya es un sólido. Es el caso rápido. |
| PNG con fondo transparente, alta resolución | Casi | Se vectoriza automáticamente; en logos simples sale bien. |
| JPG, o una captura de pantalla | No | Hay que redibujarlo a mano. Es trabajo de modelado. |
| STL o STEP que ya tienes | Perfecto | Súbelo al configurador y tienes precio al instante. |
De plano a volumen: las decisiones
- Espesor: cuánto sobresale el logo. De 0,6 a 1 mm si va sobre otra pieza; de 3 a 5 mm si el logo es la pieza.
- Piezas sueltas: muchos logos tienen elementos que no se tocan entre sí. Flotarían. Hay que unirlos con un nervio o montarlos sobre una placa base.
- Trazos finos: cualquier cosa por debajo de 0,8 mm de ancho no se imprime. O se engorda, o se escala todo el logo.
- Colores: cada color es una pieza distinta que se imprime aparte y se encaja, o se resuelve pintando. Un logo de cuatro colores no sale de una tirada.
Si tienes el vectorial, dilo en el pedido y adjúntalo: el paso a sólido es rápido. Si solo tienes un JPG, mándalo igual por el formulario de contacto con la medida que quieres y te decimos qué supone antes de empezar nada.