Texto en relieve y grabado: qué se lee y qué no
Altura mínima, grosor de trazo, qué tipografías sobreviven a una boquilla de 0,4 mm y por qué el texto hundido suele salir mejor.
Poner un logo, un número de serie o un nombre en una pieza cuesta cero: no añade tiempo apreciable ni material. Lo que sí cuesta es hacerlo mal y descubrir que a 8 mm de altura tu tipografía es una mancha ilegible.
Los tres números que deciden
| Parámetro | Mínimo | Recomendado |
|---|---|---|
| Grosor de trazo | 0,8 mm (dos pasadas) | 1,2 mm o más |
| Altura de letra | 5 mm | 10 mm o más |
| Profundidad o relieve | 0,4 mm (dos capas) | 0,6 – 1 mm |
El número que más gente falla es el grosor de trazo. La boquilla mide 0,4 mm: un trazo de 0,4 mm es una sola línea de plástico, frágil y con los extremos redondeados. A 0,8 mm el trazo son dos líneas y ya se lee limpio. Por debajo de 0,8 mm no imprimas texto, escálalo.
Grabado o relieve
En una cara superior, el texto en relieve sale mejor: cada letra se construye sobre material sólido. En una cara vertical, es al revés: el relieve tiene un pequeño voladizo en la parte alta de cada letra y sale con rebaba, mientras que el grabado se resuelve con dos perímetros hacia dentro y queda nítido.
Qué tipografías sobreviven
- Palo seco de grosor uniforme y bold. Es lo que mejor funciona con diferencia.
- Evita las serifas finas, las cursivas y las tipografías de contraste alto: las partes finas caen por debajo del ancho de boquilla y desaparecen.
- Abre el interletrado. En una pieza impresa, dos letras a menos de 1 mm se funden en una mancha.
- Cuidado con los contornos cerrados de la a, la e y la o en tamaños pequeños: son lo primero que se rellena.
Si el texto es el producto — letras corpóreas, un rótulo, un cartel — nada de esto es un límite: a 100 mm de altura cualquier tipografía funciona. Los números de arriba son para texto pequeño sobre una pieza que hace otra cosa.