¿Cuánto cuesta imprimir una pieza en 3D? Los números reales
Desglosamos el precio de una pieza real: material, tiempo de máquina, preparación y margen. Con cifras concretas de nuestro taller en Barcelona.
Casi todo el mundo cree que una pieza impresa cuesta lo que pesa el plástico. Es la intuición equivocada más cara del sector, y lleva a diseñar piezas que salen el doble de caras de lo necesario.
Tomemos una pieza real: un bloque de 100 × 60 × 40 mm, 240 cm³ de volumen, en PLA negro con 20 % de relleno y capa de 0,20 mm. Sale por 21,30 € sin IVA. Así se reparte ese dinero.
El material: 2,08 €
Esa pieza consume unos 94 gramos de filamento. A precio de coste de bobina, eso son poco más de dos euros. Aunque el filamento fuera gratis, la pieza seguiría costando 19 €.
El tiempo de máquina: 9,89 €
Cuatro horas y siete minutos de impresora ocupada. Ese precio por hora cubre la amortización de la máquina, la electricidad, las boquillas y correas que se gastan, y el hecho de que alguien tiene que estar pendiente. Es, con diferencia, la partida que manda.
La preparación: 2,00 €
Un cargo fijo por cada archivo distinto. Cubre revisar la malla, orientarla, laminarla y despegar la pieza de la cama. Es fijo por archivo, no por unidad: por eso pedir cinco copias del mismo modelo sale mucho mejor de precio por pieza que pedir cinco modelos distintos.
Qué NO cambia el precio
- El color, salvo en acabados especiales como el seda o el transparente, que nos cuestan más por kilo.
- Que el material haya que pedirlo. Si no lo tenemos en stock, tardamos más en empezar, pero no te cobramos el viaje al proveedor.
- La complejidad geométrica en sí. Una pieza retorcida y llena de detalle cuesta lo mismo que un cubo del mismo volumen, si tarda lo mismo.
Ese último punto sorprende a mucha gente que viene del mecanizado, donde cada rincón complicado es una operación más. En impresión 3D la complejidad es gratis; lo que se paga es el volumen y las horas.
El pedido mínimo
Hay un mínimo de 15 € porque una pieza de tres euros cuesta más en atención, revisión y embalaje de lo que factura. Si tu pedido se queda corto, el configurador te dice cuántas unidades más te llevarías por casi el mismo dinero, en vez de limitarse a redondear hacia arriba.